El senador brasileño y su familia ingresaron a Misiones y abordaron un vuelo privado desde Puerto Iguazú con destino declarado a Guayaquil, Ecuador. El traslado se produjo en medio de una controversia por una medida judicial en Brasil que le habría prohibido salir del país.
El viaje de Flávio Bolsonaro, senador brasileño e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quedó en el centro de la atención política regional después de que un avión privado partiera desde Puerto Iguazú durante la madrugada del miércoles. La salida se produjo tras varias horas de incertidumbre sobre los pasajeros, el itinerario y el destino de la aeronave.
La información oficial difundida por la Dirección Nacional de Migraciones argentina permitió aclarar una parte central del episodio: Bolsonaro ingresó al país junto con su esposa y sus dos hijas a través del Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones, y posteriormente abordó un vuelo privado operado por la empresa Baires Fly S.A.Según el organismo, el ingreso se registró a las 22.50 del martes 27 de octubre, con documentación habilitada y sin impedimentos legales para entrar a la Argentina.
A las 23.30, el grupo abordó la aeronave con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, de acuerdo con el plan de vuelo presentado ante las autoridades.Según el organismo, el ingreso se registró a las 22.50 del martes 27 de octubre, con documentación habilitada y sin impedimentos legales para entrar a la Argentina. A las 23.30, el grupo abordó la aeronave con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, de acuerdo con el plan de vuelo presentado ante las autoridades.
El avión, un Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, había llegado previamente desde el Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires. Su permanencia en el aeropuerto misionero y la demora en la partida habían alimentado las especulaciones durante la jornada.
De acuerdo con las informaciones publicadas por medios brasileños e internacionales, el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, habría ordenado que Bolsonaro entregara sus pasaportes y le habría impuesto una restricción para salir del país.
El legislador afirmó que agentes de la Policía Federal le comunicaron esa decisión. Reuters informó que Bolsonaro no cumplió con el plazo fijado para entregar sus pasaportes y que los documentos fueron posteriormente cancelados. La medida se relaciona con una investigación por presunto lavado de dinero, cargos que el senador niega.Por su parte, el Gobierno argentino confirmó que Bolsonaro y su familia ingresaron al país con documentación válida y que el vuelo tenía como destino declarado Guayaquil. Esa confirmación permite reconstruir el tramo argentino del viaje, pero no resuelve por sí sola todas las preguntas sobre el itinerario posterior.
En un contexto de tensión política entre dirigentes de la región, este caso muestra cómo un hecho que inicialmente parecía concentrarse en un avión privado puede adquirir relevancia diplomática y judicial.El recorrido de Flávio Bolsonaro desde Misiones ya tiene una parte documentada. Lo que todavía necesita aclaración es el alcance de la medida judicial brasileña, el itinerario posterior del viaje y las eventuales actuaciones oficiales derivadas del caso.
La noticia no termina con el despegue del avión: continúa con las respuestas que puedan aportar la Justicia y las autoridades de ambos países.