La crisis ganadera golpea al consumo: la carne vacuna cayó 12% en 2026
El mercado interno atraviesa su peor momento en dos décadas. En julio registró una caída interanual del 9,4% y acumuló una pérdida de 4,8 kilos por persona en el último año..
La situación del consumo de carne vacuna en Argentina se agrava mes a mes. Con una contracción del 12% acumulada en lo que va de 2026, el mercado interno enfrenta números alarmantes que reflejan la profunda crisis económica que atraviesa el país. Julio fue particularmente crítico, con una caída del 9,4% respecto al mismo período del año anterior, demostrando que la tendencia negativa no cede.
Para provincias como Salta, estos datos representan un golpe doble. Mientras que el sector ganadero enfrenta presiones de precios y costos de producción, la contracción del consumo interno debilita la demanda local y nacional. La pérdida de 4,8 kilos por persona en el último año es un indicador sin precedentes en dos décadas que ilustra tanto la caída del poder adquisitivo de las familias como la recomposición de las dietas hacia proteínas alternativas o menor ingesta proteica en general.
Desde el interior del país, esta crisis cuestiona el modelo actual de la cadena ganadera. Tartagal y la región norte de Salta tienen tradición en ganadería, pero cuando cae el consumo interno y los precios de exportación no compensan, las consecuencias llegan rápido a los productores locales. Es necesario que desde las políticas públicas se diseñen estrategias que fortalezcan tanto la producción como la capacidad de compra de los consumidores de la provincia.
Los números de 2026 marcan un antes y después. Sin una recuperación del empleo y los ingresos reales en el corto plazo, estos registros seguirán profundizándose, impactando directamente en la economía regional y en las familias salteñas que dependen, directa o indirectamente, del complejo ganadero.
El trabajo indicó que la contracción del consumo coincidió con un escenario de menor disponibilidad de hacienda para faena. En los primeros siete meses del año, la industria frigorífica procesó 7,09 millones de cabezas, un 9,8% menos que en igual período de 2025, lo que implicó una reducción de 772.800 animales. En tanto, al contrastar esta cifra con el máximo alcanzado en 2023, el recorte asciende al 17,8%.
Durante julio, en tanto, se faenaron 1,095 millones de cabezas, un 12,2% menos que un año atrás y un 2,6% por debajo de junio, corregido por días hábiles. De acuerdo con el relevamiento, la menor actividad respondió a la transición del ciclo ganadero. Tras varios años marcados por la liquidación de vientres, el sector comenzó a ingresar en una etapa de retención de hembras una estrategia que achica la disponibilidad inmediata de animales en los mercados, pero busca reconstruir las existencias ganaderas a mediano plazo




