Hospital San Bernardo: más de 20 personas en batalla campal que pudo terminar en tragedia.
Las autoridades del nosocomio de la capital salteña confirmaron los detalles del violento hecho que ocurrió en la madrugada del lunes. Machetes, palos y piedras fueron las armas utilizadas en un enfrentamiento que dejó en evidencia la fragilidad de la seguridad en instituciones sanitarias.
El Hospital San Bernardo vivió momentos de tensión extrema cuando más de 20 personas protagonizaron un enfrentamiento durante las primeras horas del lunes. Según confirmaron las autoridades del nosocomio, la batalla campal se caracterizó por el uso de elementos contundentes y cortantes: machetes, palos y piedras fueron las armas que utilizaron los agresores en un hecho que las propias autoridades calificaron como muy violento.
Según el relato de personas que se encontraban en el lugar, pacientes y familiares debieron apartarse y buscar resguardo mientras se desarrollaban los incidentes, debido al riesgo que representaban los objetos arrojados durante la pelea.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, el enfrentamiento tendría su origen en un conflicto ocurrido horas antes en la playa de estacionamiento de un local bailable ubicado sobre avenida Tavella. En ese lugar, el presunto robo de una motocicleta habría desencadenado una primera disputa entre los involucrados.
Tras ese episodio, varios de los jóvenes acudieron al Hospital San Bernardo para recibir atención médica por las lesiones sufridas. Sin embargo, la situación volvió a escalar cuando arribó el otro grupo, cuyos integrantes también buscaban asistencia sanitaria.
Lo que pudo haber derivado en una tragedia de mayores dimensiones fue contenido gracias a la intervención oportuna de la Policía.
Los efectivos lograron evitar que los atacantes ingresaran al edificio principal, lo que hubiera puesto en riesgo a pacientes internados y al personal sanitario. Este accionar fue determinante para que no se registraran heridos entre trabajadores ni pacientes, aunque el incidente dejó expuesta la vulnerabilidad de las instalaciones ante conflictos de esta magnitud.
El episodio visibiliza una problemática recurrente en la capital y en el interior provincial: la ausencia de protocolos robustos de seguridad en centros de salud.
Tartagal, como tantas otras ciudades del norte salteño, requiere soluciones integrales que contemplen tanto el refuerzo de medidas preventivas en hospitales como el fortalecimiento de políticas públicas que aborden las raíces de la violencia en la comunidad. Las instituciones sanitarias deben ser espacios seguros, no campos de batalla.




