El voto joven se aleja de Milei: encuestas advierten sobre el impacto electoral de 2027
Estudios muestran caída de apoyo presidencial entre menores de 40 años, un segmento clave que representará más de la mitad del padrón electoral. En Salta y la región, la situación económica agudiza la distancia con las nuevas generaciones.Las encuestas que circulan
Las encuestas que circulan durante 2026 traen una noticia que preocupa al oficialismo: Javier Milei pierde tracción entre los jóvenes, el mismo segmento que lo catapultó a la Casa Rosada en 2023. Diversos estudios de opinión coinciden en señalar una erosión del vínculo que construyó con las nuevas generaciones, marcado por caída de confianza, aumento de la desaprobación y menor intención de voto. No es un fenómeno uniforme ni aislado, sino una tendencia que comienza a mostrar sus efectos.
Los números adquieren dramatismo cuando se analiza la radiografía electoral. Según proyecciones basadas en el Censo 2022, los menores de 40 años representarán el 52,9% del padrón electoral en 2027. Más aún: aproximadamente el 20% de los votos que Milei obtuvo hace tres años provino del segmento de 16 a 29 años. Perder una porción significativa de ese respaldo en territorios como Salta y el Interior como Tartagal donde los jóvenes están particularmente afectados por la crisis económica podría tener consecuencias electorales de peso.
Desde la perspectiva local, esta pérdida de apoyo se conecta directamente con la realidad que viven los tartagalenses. La desocupación juvenil, la precarización laboral y la caída del poder adquisitivo son síntomas visibles en barrios y comercios de la ciudad. Los jóvenes que hace tres años votaron esperanzados por un cambio ven cómo la economía se contrae y sus oportunidades se reducen. En el Interior provincial, donde históricamente el Estado es el principal empleador y donde las políticas de ajuste fiscal impactan más duramente, esta distancia se profundiza.
El oficialismo debe revisar su estrategia en territorio. La expectativa de cambio que movilizó a la juventud en 2023 se choca ahora con una realidad económica que no mejora según la percepción cotidiana. Para 2027, perder el voto joven no es un problema menor: representa perder la mayoría del padrón electoral. En ciudades como Tartagal, donde la juventud carece de oportunidades claras, el desafío es aún más complejo y determinante.




