¿Qué significa el nuevo ajuste que pide el FMI para el bolsillo de los tartagalenses?

Tras concretar el desembolso de casi 800 millones de dólares para la Argentina, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a marcar la cancha con exigencias que repercutirán directamente en el norte de Salta. Aunque desde Washington elogiaron el rumbo fiscal y fiscalista del gobierno de Javier Milei, el organismo multilateral de crédito metió presión para acelerar la eliminación del cepo cambiario, reformar el sistema impositivo y previsional, y cuestionó de manera velada la forma en que el INDEC mide la inflación. Para los vecinos de Tartagal y todo el departamento San Martín, donde la economía de frontera y el comercio informal marcan el ritmo diario, estas directivas no son teoría económica abstracta, sino un aviso de que el bolsillo local seguirá bajo una fuerte presión.
La exigencia del FMI de acelerar la salida del cepo cambiario genera especial incertidumbre en nuestra región. Con Salvador Mazza a pocos kilómetros, el flujo de divisas y el comercio transfronterizo con Bolivia son el motor que sostiene a miles de familias tartagalenses. Una liberación desordenada del mercado de cambios, como sugiere el Fondo, podría disparar nuevamente el valor del dólar oficial, encareciendo aún más los productos básicos que llegan desde el centro del país debido al brutal costo del flete que ya pagamos por estar en el último vagón de la patria. El comercio de frontera necesita estabilidad, no más timba financiera.

Por otro lado, la lupa del FMI sobre la medición de la inflación del INDEC resuena con fuerza en Tartagal. Mientras las planillas oficiales en Buenos Aires muestran una desaceleración de precios que se festeja en las redes sociales, en las góndolas de la calle San Martín o la Avenida Alberdi la realidad es otra, la canasta básica no para de subir. Además, la propuesta del Fondo de avanzar en reformas previsionales y tributarias enciende las alarmas en una comunidad con un altísimo porcentaje de jubilados que perciben la mínima y pequeños comerciantes locales asfixiados por las tarifas eléctricas y las tasas municipales, quienes difícilmente puedan soportar nuevos recortes en sus haberes o más carga impositiva sobre el consumo.
Desde la redacción de 3873 Noticias advertimos que el optimismo financiero del gobierno nacional choca de frente con la vulnerabilidad social de nuestro norte salteño. El propio FMI advirtió sobre los riesgos de gobernabilidad de cara a las elecciones de 2027 si el ajuste no es sostenible. Si el presidente Milei decide cumplir a rajatabla con el libreto de Washington, desmantelando lo que queda de la obra pública y la asistencia social sin un plan de reactivación productiva para el interior, las consecuencias las pagaremos nosotros, los que vivimos a más de 1.400 kilómetros del puerto.




