La quinta Marcha Federal Universitaria se realiza este jueves 15 de octubre, mientras la Justicia exige cumplir la Ley de Financiamiento Universitario y aplicó una multa diaria al jefe de Gabinete. La protesta coincide con un paro nacional de estatales y una jornada clave en el Congreso.
La defensa de la universidad pública vuelve a ocupar el centro de la agenda nacional. Este jueves 15 de octubre, estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y autoridades universitarias participan de la quinta Marcha Federal Universitaria, en una jornada atravesada por un conflicto que excede la movilización: el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y las decisiones judiciales que ordenan su aplicación.
La convocatoria se desarrolla mientras el Gobierno de Javier Milei mantiene su estrategia de apelaciones frente a los fallos que le exigen avanzar con las actualizaciones previstas en la norma. En paralelo, el juzgado que interviene en la causa dispuso una multa diaria de $100.000 al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por el incumplimiento de una orden judicial vinculada con salarios docentes y becas estudiantiles.La medida fue informada este jueves por medios nacionales.
El expediente se encuentra en una instancia judicial en la que el Gobierno cuestionó la resolución, aunque la cautelar que ordena cumplir con determinados artículos de la ley continúa vigente mientras se tramita la apelación.La Ley de Financiamiento Universitario, número 27.795, fue aprobada por el Congreso para atender necesidades del sistema universitario. Sin embargo, el Poder Ejecutivo suspendió su aplicación práctica mediante el Decreto 759/2025, con el argumento de que debía contar con fuentes de financiamiento expresas.
El juez federal Martín Cormick declaró inconstitucional esa suspensión y ordenó al Estado cumplir con las disposiciones referidas a la actualización de salarios y becas. El Gobierno apeló la decisión, pero la presentación no dejó sin efecto la cautelar vigente.El juez federal Martín Cormick declaró inconstitucional esa suspensión y ordenó al Estado cumplir con las disposiciones referidas a la actualización de salarios y becas.
El Gobierno apeló la decisión, pero la presentación no dejó sin efecto la cautelar vigente.El conflicto plantea una cuestión institucional relevante: cómo se resuelve la tensión entre las decisiones del Congreso, la estrategia presupuestaria del Poder Ejecutivo y las órdenes de los tribunales.El Gobierno sostiene que sus decisiones deben contemplar las restricciones presupuestarias. Desde el sector universitario, en cambio, reclaman que se aplique una ley aprobada por el Poder Legislativo y respaldada por resoluciones judiciales.
Qué reclaman las universidades
La marcha reúne a distintos sectores de la comunidad universitaria que exigen el cumplimiento de la ley, una actualización salarial para docentes y no docentes, fondos suficientes para el funcionamiento de las instituciones y mejoras en las becas estudiantiles.La preocupación no se limita a los salarios. El financiamiento también condiciona la capacidad de las universidades para sostener actividades académicas, investigación, extensión y servicios destinados a sus comunidades.La universidad pública puede representar una oportunidad de formación profesional para jóvenes que no cuentan con recursos para trasladarse a grandes centros urbanos.
Una jornada que excede el reclamo universitario
La movilización coincide con un paro nacional de 24 horas convocado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y con protestas de otras organizaciones sindicales y sociales. Además, la oposición convocó una sesión especial en Diputados para tratar distintos temas, entre ellos la emergencia en discapacidad y el rechazo al DNU 70/2023.La coincidencia de estas convocatorias expresa una jornada de reclamos diversos. Aunque comparten el escenario político, cada conflicto tiene sus propios objetivos, actores y mecanismos de resolución.
En el caso universitario, el eje inmediato es la aplicación efectiva de la ley de financiamiento y el cumplimiento de las decisiones judiciales. En el debate parlamentario, en cambio, el resultado depende de la asistencia de los diputados y de las mayorías que pueda reunir cada iniciativa.
La discusión sobre el financiamiento universitario también interpela a las provincias. Para estudiantes de nuestra provincia y del norte argentino, las universidades públicas son espacios de formación, investigación y vinculación con las necesidades de cada territorio.Cuando se discute su presupuesto, no se trata únicamente de una negociación entre el Gobierno nacional y las autoridades académicas.
También está en juego la capacidad de las instituciones para sostener sus actividades y ofrecer oportunidades de formación a estudiantes de distintos sectores sociales.Sin embargo, para dimensionar el impacto concreto en la provincia, hacen falta, evaluación de los recursos, situación salarial, funcionamiento de las carreras, becas y actividades que podrían verse afectadas.
La jornada de este jueves vuelve a poner en primer plano en nuestra ciudad de Tartagal, movilización con referentes universitarios que exigen que se cumpla con la Ley de financiamiento universitario.